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  • Oaxaca de Juárez, lunes, 20 de mayo de 2024

ZONA CRÍTICA


Ismael García M.

X: @May_Garcia_M_

OAXACA DE JUÁREZ, OAX.- La “Cuarta transformación” nada más no llega al Congreso del Estado y los traspiés siguen a la orden del día… al igual que los saqueos, en las dos recientes legislaturas de dominio morenista.

Hace una semana, 13 de noviembre, ocurrió lo que todos sabían, la imposición del ex perredista Sergio López Sánchez como presidente de la Junta de Coordinación Política de la 65 Legislatura, y del ex priista Samuel Gurrión Matías como presidente de la Mesa Directiva.

Logrando con ello, este tercer y último año de ejercicio legal, que se echara por la borda la equidad en la conformación de los dos órganos, que ahora son dirigidos sólo por varones; es decir, un desdén a lo que tanto presumían los morenistas con la paridad en el Poder Legislativo.

Pero además, mostrando ambos un absoluto desconocimiento de las formalidades legislativas y de la política de diálogo, lo que derivó en la retención por más de cuatro horas de funcionarios e invitados a la entrega del primer informe del gobernador Salomón Jara Cruz.

IGUALES TODOS

En el caso de la Jucopo, en realidad únicamente ha servido para enriquecer a los titulares de ese órgano, que en los cinco años recientes han sido militantes del Partido Morena y que han demostrado que son iguales que los demás.

Que hacen lo mismo, o peor, de lo que criticaban de los priistas.

En esta 65 Legislatura, el primer año estuvo a cargo de Laura Estrada Mauro, pero que sólo utilizó de trampolín político el cargo —que asumió por segunda ocasión—, pues su gestión se caracterizó por la opacidad y por el derroche de los recursos financieros.

Más de 500 millones de pesos en un año, que en su mayoría, se dice en los corrillos morenistas, fueron a parar para un reducido grupo de medios de comunicación propriistas y morenistas, a fin de apuntalar su campaña al Senado de la República y para promover a su esposo Miguel Ángel Vásquez.

Lo mismo ocurrió con Luis Alfonso Silva Romo, ex panista y protegido de Gabino Cué Monteagudo en su sexenio, quien desde que inició su gestión en la Jucopo, hace un año, sólo se dedicó a promover su imagen para buscar la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez… si le alcanza su capital político.

No hubo ninguna otra acción, ni siquiera iniciativas propias para presentar en el seno del Legislativo, más que de servir de acompañante a Noé Jara Cruz en tequios y reuniones proselitistas prácticamente todos los días, con el consecuente derroche de dinero, como ocurrió en su informe en el auditorio “Guelaguetza”.

Apenas la semana pasada, el diario “El Imparcial” reveló que durante la gestión del ahora morenista, el Congreso del Estado se autorizó un incremento de 32 por ciento en su presupuesto; es decir, de 467 millones de pesos, a septiembre pasado ya había superado los 615 millones de pesos, todo en absoluta opacidad.

A mediados de octubre, el IEEPCO se pronunció porque Silva Romo retirara su excesiva propaganda en las calles y autobuses de la capital. Lo hizo tarde y a regañadientes, pero ahora tomó otro pretexto para seguir publicitando su imagen. Pese a ello, su figura política simplemente no crece, porque sólo vive a la sombra de Noé Jara.

MÁS DE LO MISMO

Del tercer y último año poco o nada se puede esperar de la 65 Legislatura pues, por un lado, sólo seguirá siendo caja de recepción de las propuestas que envía el titular del Poder Ejecutivo, Salomón Jara, y que son aprobadas sin chistar, incluso vía “fast track”.

De Samuel Gurrión, ex priista, ex panista y ahora del PVEM, sólo se puede esperar las mismas genuflexiones de siempre hacia el poder, con tal de seguir gozando del privilegio presupuestal para sí y para sus hermanos, empresarios constructores.

Tiene una pesada loza, su relación con un grupo de transportistas, que tarde o temprano lo reventará y dejará al descubierto una serie de anomalías y relaciones poco claras.

Sergio López Sánchez lo único que hará también es seguir viviendo del presupuesto, como lo ha hecho en distintos cargos, incluyendo la presidencia municipal, y alimentando el nepotismo.

Desde hace muchos años, junto con Toribio —quien el pasado miércoles dejó a un lado su función de director de la Policía Vial para ir a ver a su hermano en el Congreso— y otros parientes, han sido beneficiados del perredismo-morenismo en múltiples cargos.

Con la nueva Mesa Directiva y la nueva Jucopo, poco se espera de diferente, pues en el inicio está el final. Sin recato alguno, incluyendo todos los priistas, panistas y perredistas votaron por la nueva conformación de la Mesa.

Pero ni Samuel Gurrión ni Sergio López supieron y pudieron poner orden el pasado miércoles, en que por más de cuatro horas el magisterio de la Sección 22 cerró los accesos a la sede del Poder Legislativo y dejaron encerrados a varios secretarios del gabinete, incluyendo Jesús Romero López.

Y en el 2024, eminentemente electoral, con la renovación de presidencias municipales y diputaciones locales, nadie duda que en Oaxaca el saqueo del erario del Congreso continuará por parte de los morenistas y sus aliados.

 

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